martes, septiembre 13, 2011

Una ley antimonopolio que parece perjudicar a todos


Después de leer un artículo titulado "Las tarjetas de afiliación, en la mira" de la sección de negocios del Diario El Comercio me saltaron muchas dudas y cuestionamientos de este proyecto de ley.

No comprendo por qué vivimos en un país que trata de perjudicar cualquier práctica empresarial a través de leyes falsamente proteccionistas bajo la excusa que las empresas perjudican al consumidor. 

En lo personal no lo comparto al 100%, pero es lo que estamos acostumbrados como sociedad. Está bien que quieran regular la participación de todas las entidades del mercado, sus precios y las condiciones en la que se desenvuelve el intercambio comercial. Pero no me parece adecuado que a través de artículos e incisos en proyectos de ley que buscan aprobar quieran quitarles las oportunidades e instrumentos comerciales, ya sean productos o servicios que tienen los negocios locales para ofrecer mejores beneficios y ventajas competitivas a su clientela a través de alianzas y convenios entre proveedores y distribuidores expresando que son "prácticas monopólicas" que debilitan la participación del mercado de nuevos negocios y demás "razones válidas y justificadas" tengan.

Si yo tuviese un negocio con el que quisiera generar un ingreso constante que me beneficia a mi, mis proveedores y obviamente a mi clientela por contar con un servicio de calidad, que entrega productos buenos a un costo razonable y que puedo ofrecerles más y mejores cosas a través de una tarjeta que les asegura que podrán contar con un beneficio económico a largo plazo lo haría. Es el proceso natural de quien desea continuar en el mercado y seguir buscando formas de ayudar y favorecer al consumidor (su fuente de inversión e ingresos para el negocio) y fortalecer la relación comercial con los proveedores, simplemente no entiendo por qué quieren condenar una práctica realizada alrededor del mundo.

Una práctica monopólica es que nuevas empresas no puedan iniciar sus actividades en el país gracias al bloqueo su cadena de distribución bajo amenazas de sus competidores, una práctica monopólica es forzar a los distribuidores a que trabajen exclusivamente para una sola empresa, y así sucesivamente. Generalmente en estos casos el que tiene las mayores posibilidades de perder es el pequeño empresario, su distribuidor y especialmente el consumidor.

Si vivieramos en un mundo en el que la decisión del consumidor se respetara y la calidad de la producción y de servicios dependiera de lo que el consumidor decida quizás no habría la necesidad de querer crear leyes que parecen camisas de fuerza. De todas formas se que este pensamiento es muy iluso y es muy poco probable que suceda en las condiciones como estamos.

En fin, esta observación la hago muy alejado de cifras económicas para no profundizar más en el tema. Y un gobierno que desee restringir las acciones que un negocio puede hacer para sobrevivir es la mayor práctica monopólica de todas.

Se agradece cualquier comentario que ilumine más este tema.

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