martes, octubre 21, 2014

I'm a hustler baby!



Para empezar quisiera contarles que me gusta el hip hop. Desde muy pequeño desarrollé afinidad por la música y ese género en particular me llamó siempre la atención. Su construcción y la facilidad que tenían para contar historias de personas que comienzan de la nada y la pasan bien era y sigue siendo interesante. 

Desde Vanilla Ice, pasando por Gerardo Mejía hasta llegar gente como los Beastie, Jigga y demás. Con el tiempo descubrí la cultura y filosofía detrás de este genero trataba varios temas que van más allá de una vida ostentosa, llena de lujos y placeres que causan más problemas que satisfacciones. 


Go ninja, go ninja, go!
Gracias Tortugas Ninja por su influencia, Word to your mother.

Sacando la parte violenta y lo poco intelectual de algunos intérpretes, el hip hop es una escuela de emprendimiento. Muchos de ellos, al igual que muchos buses de Guayaquil cuentan como lograron con esfuerzo llegar al lugar donde están en este momento y demuestran con lujos y mujeres voluptuosas la nueva capacidad y poder detrás de un par de ritmos prestados de otros artistas exitosos. 

Tienen a Tony Montana como referente y uno que otro rufián callejero pero lo importante es entender que en el fondo lo que buscan es un modelo a seguir, un mentor para crear su propio camino al éxito o al menos a sobrevivir con la mayor estabilidad posible. Como lo contaba Fifty Cent, un balazo a la vez. 


Incluso terminó siendo amigo de Batman Forever.

Describo esto para poder justificar la reflexión que tuve este fin de semana que pasó. Hay gente que no nace en cuna de oro y es importante entender que para poder salir adelante uno debe estar consciente de la realidad que le tocó y fijarse metas que puedan ser medibles en el tiempo y que te permitan evaluar los resultados y los pasos que tomaste para pasar de un estadio mental a otro.

Mi experiencia personal me ha demostrado que uno debe esforzarse en todo lo que hace y no dar nada por sentado, porque el mundo es de los que actúan y responden. El mundo es de los hustlers.

La traducción formal de hustler tiene un contexto negativo, lo relacionan con criminales de poca monta pero gracias a la cultura del hip hop e Internet tiene un nuevo significado. Un hustler es aquel que usa su cerebro con astucia para salir de una mala situación y mejorar constantemente

Por eso, si en el futuro me llegan a preguntar como me defino al hablar de mi vida profesional y como emprendedor tecnológico creo que citaré a Jay-Z y diré "I'm a hustler, baby. I just want you to know, it ain't where I been but where I'm bout to go (top of the world!)". Con ritmo, Pharrel Williams y todos los juguetes.


El sombrero de guardabosques es opcional.

Porque el camino que escogí fue gracias a varias cosas, desde el aliento y preocupación de mis padres a mi propio deseo de progresar a pesar de la incertidumbre a mi alrededor y afortunadamente logré aliarme de grandes personas, dentro y fuera de las oficinas que me permiten seguir buscando mi propósito y descubriendo oportunidades no solo para beneficiarme personalmente sino para aportar a la comunidad.

Y como un aspirante a artista de hip hop, me tocó duro, me sigue tocando duro y sé por experiencia que eso no va a dejar de ser así pero por ese motivo uso cada una de mis neuronas para avanzar, experimentar, aprender mis errores y continuar hasta llegar a una meta y luego seguir por otra. 

Quizás si logre alcanzar mis metas pronto podré celebrar como en los videos de hip hop, mucha champaña, plata por el piso y quizás un feature de Pitbull porque el man aparece en cualquier video que se le ofrezca y eso vende discos aparentemente.